Tontos útiles
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Lunes, 22 de Septiembre 2014 ::: 1:12:36 pm

Tontos útiles

Por Pablo César Espinoza

Es común que en política y otras actividades los fines justifiquen los medios, pero en esta ocasión abogados guasavenses rayan en los excesos para lograr la presidencia de la FAS para Melquiades Cervantes Gutiérrez.

Este miércoles Guasave fue testigo del reencuentro de Carlos Roberto Valle Saracho (líder de la FAS espuria) con Ricardo Beltrán, Melquiades Cervantes, Julián Cervantes y Pedro Hernández Benitez, todos ellos integrantes de la FAS original.

La desfachatez y la falta de dignidad llevaron a los abogados guasavenses a prestarse al juego perverso que Valle Saracho realiza para satisfacer sus apetitos personales luego de haber denostado y dividido a los profesionistas del Derecho.

Lo hizo cuando no aceptó la derrota que Luis Alfonso Bojórquez le propinó al disputar la FAS a finales del 2011.

Y en esa ocasión no sólo no aceptó la derrota ante el grupo de César Luis Vea, Ricardo Beltrán, José Antonio Rodríguez Alcántar, Melquiades Cervantes y Abel Meza Sandoval, entre otros, sino que en su guerra les profirió calificativos bajos y vulgares a sus contrincantes.

Específicamente a los guasavenses Ricardo Beltrán y Abel Meza Sandoval los tildó de homosexuales y especuló con el supuesto consumo de sustancias prohibidas.

Hoy que se avecina nuevamente la renovación de la FAS original y que los intereses de Ricardo Beltrán y Melquiades Cervantes ya no están en el grupo de César Luis Vea Vea y Luis Bojórquez es que los litigantes guasavenses se echan a los brazos de Valle Saracho.

César Luis Vea y Luis Bojórquez impulsan para la presidencia de la FAS a Martín López Félix, de Los Mochis, y Ricardo Beltrán hace lo propio con Melquiades Cervantes.

Por supuesto que Melquiades Cervantes, cuatro veces presidente del Colegio “Raúl Cervantes Ahumada”, tiene derecho a aspirar.

Sin embargo, es la forma y son las alianzas que hace las que demeritan su aspiración porque su proyecto se finca en la traición hacia quienes toda la vida lo han apoyado.

Lamentablemente en ese mismo juego Ricardo Beltrán evidencia una amplia sed de poder y ganas de reconciliarse con el poder político perdido en Sinaloa con el triunfo de Mario López Valdez.

Afortunadamente se asoma un dejo de dignidad en la figura de Abel Meza Sandoval (uno de los más agraviados por los improperios de Saracho) que pareciera no dispuesto a seguir a sus colegas guasavenses hacia la desvergüenza y falta de dignidad.

Saracho sabe que no tiene nada que hacer en la FAS que no pudo ganar pero sabe que puede ganar mucho fomentando la división entre los abogados que en su momento le cerraron la puerta.

En pocas palabras utiliza como “tontos útiles” a Ricardo Beltrán y Melquiades Cervantes, quienes en su afán protagónico se prestan a los caprichos de Valle Saracho, cuyo manager despacha en tercer piso de palacio de gobierno.

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